La actriz Mª Fernanda D'Ocón nos emocionó con su pasión por el teatro

publicado a la‎(s)‎ 22 dic. 2016 5:45 por Carmen Lázaro Plaza   [ actualizado el 22 dic. 2016 8:20 ]
        El foro del teatro, que celebramos el pasado día 15, nos brindó la oportunidad de compartir unas inolvidables horas con la grandísima actriz Mª Fernanda D'Ocón. Lo que pudimos contemplar en una noche única fue un impresionante desbordamiento de emoción: nos entusiasmó hablando teatro, de sus personajes, de su compañeros de profesión (de José Bódalo, de José Luis Alonso), de toda una vida dedicada al teatro.

        La D'Ocón, como es conocida en el mundo del teatro, es una de las últimas representantes de la gran estirpe de actores y actrices que llenaron los escenarios españoles durante la segunda mitad el siglo pasado. Formada como la mayoría de ellos en el T.E.U. (Teatro Español Universitario), uno de sus grandes éxitos en la escena española fue Misecordia, función legendaria dirigida por José Luis Alonso sobre la adaptación teatral de la novela de Galdós realizada por Alfredo Mañas y estrenada en 1972. 

    Precisamente de Misercordia se habló mucho a lo largo de la noche. Manuel Canseco, que había sido ayudante de dirección en la obra dirigida por José Luis Alonso, repuso la función en el año 2001 recuperando el montaje de Alonso y contando de nuevo con gran parte de sus protagonistas, entre ellos la propia Mª Fernanda. Entre los dos relataron numerosas anécdotas del primer montaje y de la vida teatral de aquel momento. 

    Tuvimos también la fortuna de contar entre el público con la presencia del actor Roberto Quintana, una figura capital en el teatro andaluz, fundador y director del Centro Andaluz de Teatro y con una larga trayectoria en los escenarios. En un determinado momento fue invitado a unirse a la mesa y a partir de ese instante disfrutamos también con su rica experiencia e innumerables anécdotas.

    Fue una noche tan apasionante que tras casi dos horas, los alumnos, padres y profesores asistentes seguíamos allí, sin movernos, envueltos en la emoción con la que Mª Fernanda seguía hablando del teatro.  Ella nos dejó percibir lo a gusto que se sentía entre nosotros y  siempre le estaremos agradecidos por la entrega con la que nos dedicó esas horas de su tiempo.




















Comments